Patas Curativas: Cómo las Mascotas Mejoran Nuestra Salud

Es ampliamente reconocido que hoy en día, las personas están cada vez más interesadas en tener mascotas como compañeras. Esta tendencia es evidente a partir de la creciente expansión de los negocios relacionados con mascotas (Zhang et al., 2022). Un factor que contribuye a este aumento en la tenencia de mascotas podría ser los efectos positivos que las mascotas tienen tanto en la salud física como mental. Se ha reportado en estudios que tener una mascota puede ayudar a reducir el estrés e impactar positivamente en la salud humana en diversos aspectos (McConnell et al., 2011). Por ejemplo, tener una mascota se ha asociado con un aumento en la actividad física (Li et al., 2024) y con una mejora en la interacción social, lo que contribuye a una mejor calidad de vida (Antonscopoulos & Pyctyl, 2014).
Hoy en día, las mascotas están siendo cada vez más integradas en enfoques formales de promoción de la salud para mejorar tanto el bienestar físico como mental. Las investigaciones han mostrado que la terapia con mascotas, o terapia asistida por animales, ofrece beneficios significativos en diversas poblaciones, incluyendo a los ancianos, varios grupos de pacientes, así como niños y adolescentes.
Personas mayores
Se ha demostrado que la terapia con mascotas reduce los síntomas de depresión en adultos mayores (Moretti et al., 2011), baja la presión arterial y la frecuencia cardíaca (Krause-Parello & Kolassa, 2016), y alivia los sentimientos de soledad entre los residentes mayores en establecimientos de cuidados a largo plazo (Banks & Banks, 2002).

Varios grupos de pacientes
La terapia con mascotas también ha sido beneficiosa para diversas poblaciones de pacientes, como aquellos con cáncer que se someten a quimioterapia (Orlandi et al., 2007), individuos con trastornos neurológicos (Boldig & Butala, 2021), pacientes con enfermedad de Alzheimer (Kongable et al., 1989), y pacientes hospitalizados durante la recuperación (Coakley & Mahoney, 2009).

Niños y adolescentes
Entre niños y jóvenes, se ha encontrado que la terapia con mascotas reduce el dolor en niños de 5 a 18 años (Sobo et al., 2006), promueve emociones positivas y reduce la ansiedad en niños hospitalizados (Kaminski et al., 2002; Hinic et al., 2019), apoya la interacción social en estudiantes de primer año de universidad (Adamle et al., 2005), y reduce la ansiedad previa a los exámenes en estudiantes en edad escolar (Young, 2012).

Además, estudios han demostrado que interactuar con una mascota durante tan solo cinco minutos puede reducir significativamente los niveles de estrés (Khalid & Dildar, 2019). La tenencia de mascotas también se ha asociado con un menor riesgo de trastornos físicos relacionados con el estrés (Langgartner et al., 2025). Un estudio sugiere que la presencia de una mascota puede ayudar a reducir el estrés al disminuir la actividad en las regiones del cerebro asociadas con las respuestas al estrés (Sugawara et al., 2012).
Sin embargo, aunque las mascotas pueden proporcionar beneficios terapéuticos tanto para la salud física como mental, la terapia asistida por mascotas también presenta ciertas limitaciones, particularmente en términos de higiene y riesgos para la salud. Los animales pueden potencialmente actuar como portadores de enfermedades zoonóticas, incluidas infecciones bacterianas, leptospirosis y varios parásitos internos y externos. Además, es importante considerar el potencial de reacciones alérgicas entre los receptores de la terapia, como alergias al pelo de mascotas.
Por lo tanto, al utilizar animales con fines terapéuticos, es esencial una gestión adecuada de la higiene, junto con una evaluación y mitigación exhaustivas de los posibles riesgos. El proceso de selección de animales de terapia debe ser sistemático y cuidadosamente planificado, teniendo en cuenta factores como la especie, raza y el temperamento individual del animal. Una preparación y gestión adecuadas ayudan a minimizar los riesgos y a asegurar que el proceso terapéutico beneficie tanto al receptor como al animal involucrado en la mayor medida posible.
Traducido y compilado por el equipo de contenido de ArokaGO
Fuente:TLWA
Compartir este artículo
Más Artículos
Descubra más perspectivas sobre atención médica y turismo médico.

Is cycling really effective in treating osteoarthritis of the knee? Discover the techniques for strengthening your knees through cycling without surgery.
For those experiencing knee pain or suffering from osteoarthritis, physical movement can often be daunting. Many choose to stop moving for fear of further knee damage, but in reality, inactivity leads to muscle atrophy and knee stiffness. One of the most commonly recommended methods by doctors and physical therapists worldwide is cycling to treat osteoarthritis. But the question is, how can one cycle effectively for rehabilitation without worsening the joint condition? This article provides the answer.

La importancia de la vitamina K en la osteoporosis
La osteoporosis es un importante problema de salud pública, comparable con la diabetes, la hipertensión y la hiperlipidemia. Desde hace tiempo, representa una seria amenaza para la salud y la calidad de vida de la población tailandesa, especialmente en los adultos mayores. La mayoría de las personas de edad avanzada con osteoporosis no presentan síntomas de advertencia ni signos tempranos, lo que resulta en un diagnóstico tardío y la ausencia de un tratamiento precoz. En consecuencia, estas personas tienen un alto riesgo de fracturas por fragilidad en diversos sitios, incluyendo la muñeca, la columna vertebral, la cadera y la parte superior del brazo.

Codo de tenista: Dolor de codo que no afecta solo a los atletas
El codo de tenista, conocido médicamente como epicondilitis lateral, es una condición inflamatoria de los tendones en la parte externa del codo. Es causada por el uso repetitivo del brazo, la muñeca o el codo durante un período prolongado, como al escribir en una computadora, usar un teléfono inteligente, levantar objetos pesados o incluso realizar tareas domésticas rutinarias.